
La Secretaría de Salud del Tolima dejó al descubierto serias deficiencias en la prestación de servicios médicos durante una visita sorpresa realizada el martes por la noche a la Clínica Nuestra en Ibagué.
La acción fue desencadenada por una denuncia que alertó a la gobernadora Adriana Magali Matiz sobre un pésimo servicio y demoras extremas de atención, especialmente para una menor de edad con signos de dengue.
La Secretaria de Salud, Katherine Rengifo, encabezó la inspección junto con su equipo, constatando irregularidades que afectaban gravemente la atención médica. «Si yo no tengo la capacidad de manejo, yo no acepto pacientes», expresó Rengifo a uno de los médicos de turno al presenciar la atención a una menor con síntomas de dengue.
La funcionaria instó a definir si la niña podía recibir un manejo integral en el lugar o si era necesario trasladarla a otra institución, evidenciando la falta de una atención oportuna y adecuada.
Rengifo enfatizó: «Nuestro deber como Secretaría de Salud Departamental es velar porque todos los pacientes que lleguen a las IPS reciban una atención humanizada, oportuna y con calidad.»
De manera impactante, la Secretaria de Salud encontró a una paciente tirada en la calle afuera de la clínica. «Camine y le muestro», fueron sus palabras al personal médico. Ante la sorpresa de todos, la paciente fue levantada y acomodada en una silla de ruedas mientras Rengifo expresaba: «Una persona que esté tirada en el suelo en una clínica debe de doler mujer.»
Frente a esta situación crítica, la Secretaría solicitó un plan de contingencia para evacuar el servicio y garantizar la atención a los usuarios.
La gobernadora Adriana Magali Matiz afirmó que estas visitas continuarán y se implementará un control efectivo. «Desde la Secretaría de Salud vamos a ejercer nuestra competencia de inspección, vigilancia y control», declaró.
Anunció un cronograma estricto de visitas para velar por una prestación de servicios de calidad, especialmente para niños, niñas y adultos mayores. Además, hizo un llamado a la Superintendencia Nacional de Salud y al Ministerio de Salud y Protección Social para una intervención conjunta y un control permanente y efectivo.

